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Institucional
¿Quienes somos?

CARITAS es el organismo de la Iglesia Católica, que expresa el amor preferencial de Dios por los pobres, animando, coordinando y organizando la acción solidaria, procurando dar respuestas integrales a las problemáticas de la pobreza desde los valores de la dignidad, la justicia y la solidaridad.

  • Algunas Funciones
  • Evangelizar las relaciones sociales manifestando el amor preferente de Jesús por los más pobres, alentando y encausando este amor en la sociedad.

    Generar conciencia solidaria.

    Promover el esfuerzo de los más pobres como protagonistas del mejoramiento de sus condiciones de vida.

    Asistir a quienes se encuentran en situación de necesidad.

    Capacitar a quienes colaboran y actúan en la Institución.

    Movilizar recursos económicos y materiales ofreciendo caminos concretos para compartirlos.

    Analizar las causas de la pobreza y las necesidades concretas de nuestros hermanos y hermanas poniendo a consideración de la sociedad las situaciones que viven.

    Generar redes y vínculos estratégicos con organismos gubernamentales, no gubernamentales, de otros credos o aconfesionales, para atender con mayor eficacia las cuestiones sociales.
  • Líneas Pastorales
  • "Como Cáritas Argentina, en el marco de la V Asamblea General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida y del Bicentenario de Nuestra Patria 2010-2016, desde nuestra condición de discípulos misioneros de Jesucristo, creemos que Él es la respuesta a los interrogantes más profundos del ser humano. Desde los valores del Reino de Dios y su proyecto que todos los hombres tengamos Vida Plena, hacemos nuestra la opción preferencial por los pobres y excluidos, deseamos:

    • Acercarnos a la realidad de las personas y de nuestro pueblo con una mirada creyente y un corazón fraterno, para que, al reconocer juntos los actuales escenarios de pobreza, seamos capaces de implicarnos cada vez más en la construcción de una sociedad más justa y solidaria y en la denuncia de lo que atenta contra la dignidad humana.
    • Animar y acompañar procesos comunitarios participativos que favorezcan el cuidado y defensa de la vida y la promoción humana, a través de acciones educativas, de inclusión social, de participación ciudadana y de cuidado del medio ambiente.
    • Afianzar un modo de ser y obrar que fortalezca la articulación, la cooperación y el trabajo en red con otras áreas pastorales, con otros credos, con el Estado y con otras organizaciones.
    • Revitalizar la organización de Cáritas en todos sus niveles, renovando y resignificando prácticas, recuperando capacidades, fortaleciendo el trabajo en equipo, la formación integral y la capacitación permanente.
    • Salir al encuentro de los jóvenes para proponerles el amor solidario como camino de crecimiento humano y cristiano, e invitarlos a participar de la pastoral de la caridad con sus dones de creatividad y entusiasmo que nos renuevan.
    • A María, Madre de los pobres, le pedimos nos ayude a hacer carne en todas nuestras Cáritas estas líneas pastorales y ponemos bajo su cuidado maternal a nuestras hermanas y hermanos más pobres y excluidos".
  • Estructura
    • Cáritas parroquiales: Animan y coordinan la tarea en su ámbito local. Su acción llega de manera directa a las familias más pobres de cada comunidad.
    • Cáritas Arquidiocesana: Anima, coordina, capacita y acompaña la tarea de las Cáritas Parroquiales y sus comunidades. Como miembro de Cáritas Nacional pertenece a la Región Litoral.
    • Organigrama Cáritas
      Cáritas Nacional: Anima a las Cáritas Diocesanas, articulando y coordinando programas, recursos y proyectos.
  • Cáritas en Números
    • La Arquidiócesis abarca 7 Departamentos: La Capital, Las Colonias, San Martín, San Justo, San Jerónimo, Garay y parte de San Javier.
    • Cantidad de habitantes: más de 850.000
    • 180 Equipos Cáritas (Parroquias, Capillas y Centros de Evangelización)
    • 1200 Voluntarios.
    • Alrededor de 50000 personas reciben ayuda directa desde los distintos niveles de organización, entre ellas, 1200 ancianos y más de 6000 niños y niñas en comedores y copas de leche.
  • Reseña Histórica
  • La historia de Cáritas es una historia de compromiso profundo, de educación en valores, de amor y generosidad.

    Sus primeros años se caracterizaron por la consolidación institucional y organizativa desarrollando una acción benéfica y asistencial, buscando sensibilizar de distintos modos a la sociedad para poner en común los bienes que permitan socorrer a nuestros hermanos y hermanas menos favorecidos.

    Progresivamente se toma conciencia de la necesidad de asumir procesos de promoción humana en las comunidades para que sus integrantes sean protagonistas del mejoramiento de sus condiciones de vida y las de su barrio.

    En principio estos procesos se desarrollaron con discontinuidad, debido a su profunda vinculación con la situación política, económica y social del país, como así también con la historia de las comunidades, su complejidad, sus problemas, dificultades y necesidades, situación que se hace presente en cada etapa de la vida de Cáritas.

    Las parroquias muy lentamente fueron sumando pequeñas acciones pero, en general, remitían los casos a la Sede. Con el transcurso del tiempo surge la inquietud desde diocesana para que cada comunidad parroquial dé respuesta a las necesidades de las familias de su propio barrio.

    Durante la década del 70 la ayuda inmediata era la acción principal de Cáritas.

    Los nuevos tiempos imponían un modo de accionar que tuviera incidencia en las causas de los problemas. Había que trabajar por una sociedad más justa y solidaria.

    Debido a los niveles de pobreza creciente, llegando a los años 80, se intensifica la animación de procesos de promoción e inserción social de familias y personas a imagen de las acciones de Jesús y la vivencia de su Evangelio que demanda el compromiso de hacerse presente entre los pobres y acompañarlos. Es así como emergen iniciativas relacionadas con la autogestión de proyectos productivos, construcción de viviendas, participación comunitaria, capacitación, etc.

    En 1989-1990 se produce un estallido social conocido como "los saqueos", consecuencia de las malas políticas económicas y sociales que seguían empobreciendo a grandes masas de población. Esta situación llevó a Cáritas a asumir comedores y copas de leche en distintas parroquias de la ciudad coordinando con otros organismos, como también entrega de alimentos para sostener algunas ollas populares.

    En la década de los 90 la inestabilidad económica continúa y se va profundizando, genera aumento del desempleo, precarización laboral, los niveles de indigencia son crecientes. Aparecen los planes sociales creando relaciones de dependencia que no humanizan ni liberan.

    Llegamos así a la crisis financiera del 2001. Provoca un dramático deterioro en las condiciones de vida de amplios sectores sociales con profundas consecuencias.

    Este espectro incide notablemente en la vida de Cáritas. Su trabajo orientado al desarrollo y crecimiento de las familias y comunidades en las que estaba inserta se retrasa por la urgencia del alimento, era la prioridad.

    Un año que marca profundamente a la sociedad santafesina, es el 2003. El río Salado entra en la ciudad a través de las defensas rotas, adueñándose de las calles, las casas, los muebles, los recuerdos de barrios pobres y no tan pobres, afectando a la tercera parte de los habitantes de la ciudad, especialmente en las zonas más vulnerables.

    Esta realidad generó una reorganización institucional con urgencia de poner toda la fuerza en acciones para cubrir la emergencia, abastecer con vestuario, medicamentos, alimentos y luego construcción, refacción y rehabilitación de viviendas, mobiliario, etc.

    Ante el duro escenario que se vivía, Cáritas con el apoyo de la sociedad santafesina y de las distintas Cáritas del país demostró tener una gran capacidad para abordar acciones solidarias dando respuesta a las distintas realidades a pesar de que el trabajo se dio en forma fragmentada y con escasa coordinación interinstitucional ya que el estado no propuso una estrategia clara desde los primeros momentos.

    La caridad como amor liberador debe arrancar a los hombres de la esclavitud de la pobreza y buscar cambiar las estructuras que llevan a la muerte para transformarlas en espacios de vida.

    Nuevos desafíos se enfrentan a nivel institucional debido a la creciente exclusión y desigualdad en la distribución de la riqueza que afecta profundamente a los sectores menos favorecidos. Seguir atendiendo las urgentes necesidades materiales y otras como la educación, la recreación, los espacios de encuentro y reflexión, de reconocimiento, la salud, la ciudadanía, la inserción de los jóvenes, el trabajo en red con distintas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que permitan optimizar el servicio a sectores que demandan y tienen derecho a nuestro acompañamiento es en el presente la impronta de Cáritas.

    Sin duda en más de 40 años de labor junto a las comunidades más pobres, la caridad permanece pero la forma de practicarla ha cambiado y va adaptándose a los nuevos tiempos.

    En este camino de maduración hubo aciertos y errores pero Cáritas sigue teniendo como prioridad la promoción humana, la justicia social, proyectando una cultura de solidaridad que tienda a fortalecer los vínculos sociales y mejorar las condiciones de vida de quienes padecen pobreza y exclusión basándose en los valores del Evangelio para alcanzar las transformaciones estructurales que demandan los tiempos.

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